¿Por qué no está España en la élite del diseño?

¿Que por qué no está España en la élite del diseño? Puede parecer una pregunta retórica y es que como españoles somos muy de “lo de fuera es mejor” y estamos acostumbrados a ver la manida Marca España, machacada y pisoteada… pero queremos dejar aquí una de nuestras reflexiones sobre las causas por las que nuestro país no está a la altura de otros en este sector, sin prejuicios ni falta de autoestima.

La principal razón que vemos para que España no ocupe un lugar en la élite del diseño, es que siempre hemos arrastrado un retraso en industrialización respecto a países más modernizados. Y los sectores más industrializados están en manos de empresas extranjeras. Esto también se ve reflejado en la escasez de grandes marcas nacionales creadoras de productos, salvo en sectores concretos como la moda, donde realmente somos una potencia mundial… sacad pecho diseñadores de moda, ole por vosotros! .

Esta escasez de empresas limita, por tanto, la aparición de una cultura del diseño y la tardía creación de las primeras escuelas dedicadas a la formación de estas disciplinas profesionales que no surgieron hasta la década de los 60, con la fundación de la Escuela Elisava de Barcelona en 1961.. ¡nuestra querida escuela!

A esto se le suma el carácter conservador y tradicional de parte de la industria de este país que lejos de apostar por la innovación y el diseño, hacen referencia a dichos tan manidos como si me va bien así para que voy a cambiar, mientras ven como otras marcas y fabricantes les comen el terreno.

Hay industrias en las que España ha sido siempre potencia, como el vino y otros productos gourmet de alimentación, pero no es hasta ahora que se está empezando a ver como estas empresas empiezan a ver la necesidad de apostar por modernizar su imagen, sus productos y apostar decididamente por el diseño como vía para conseguir la diferenciación de sus marcas. Nunca es tarde…

No menos culpables del pobre papel de España dentro del panorama internacional del diseño somos los propios diseñadores y no siempre por falta de ideas. Somos un país con una tasa de emprendimiento muy baja y además, la percepción que tiene la gente del diseño es la de una profesión orientada al lujo, o ni siquiera como una profesión (WTF!) como ya comentamos en un artículo titulado De diseño no, gracias. Esto está cambiando, pero nos corresponde a los diseñadores saber comunicar nuestro trabajo y su importancia.

Que hay mercado está claro porque las multinacionales se implantan y triunfan en nuestro país. Aunque también es cierto que, los que nos dedicamos a crear productos de cierto rango de precio, sabemos que en España vamos a vender poco porque, entre otras cosas, el poder adquisitivo patrio es menor que en otros muchos países de nuestro entorno. Sin embargo esto no puede servir de excusa en un mundo donde el mercado es global y cualquiera, desde su casa, puede venderle, cobrarle y enviarle cualquier producto a una persona a miles de kilómetros de distancia.

Habrá que hacer algo al respecto, ¿no?

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