De diseño no, gracias

El diseño, como todo, no se libra de los tópicos, clichés o estereotipos y lo diseñadores, como todos, nos ofendemos cuando vemos que se habla de lo que hacemos de forma superficial, como algo para pijos y que únicamente sirve para cobrar más.

Siendo como es una profesión muy desconocida para el público en general en este país, se tiende a hablar de diseño, o se usa la coletilla de diseño haciendo referencia más bien a un estilo o una estética concreta.

El principal de estos estereotipos, muy común, es escuchar aquello de este mueble es de diseño. Suele hacer referencia a objetos de estética minimalista, de formas puras, geométricas y lineas rectas. Es también muy común escuchar que se identifique este estilo como una modernez y que se aprecie como un objeto más caro de lo que debería, simplemente por ser de diseño.

Se dice que estos muebles son modernos cuando, en realidad, ese estilo surge en los años 20 del pasado siglo XX con el arte, la arquitectura y el diseño racionalistas y la escuela alemana. Sin embargo aún es muy frecuente que la gente hable de eso como arquitectura moderna o diseño vanguardista casi cien años después, dejando claro lo alejado que está el diseño del público general, ¡culpa nuestra!

Volviendo al de diseño, cabe decir que todo aquello que se fabrica industrialmente, ha sido desarrollado por algún profesional (otro tópico). Sin embargo nadie piensa en un bolígrafo de diseño, un vaso de diseño, o en una infinidad de objetos cotidianos que han nacido de las manos de un diseñador ni busca etiquetas para calificarlos. Por otro lado, lo que es de diseño gusta, como demuestran las mil y una imitaciones de productos clásicos que se pueden encontrar en tiendas y on-line… lo que no gusta tanto son los precios, se entiende.

El error o la confusión radican en que se califica como diseño aquello asociado al lujo, exclusividad y elitismo y aquello que es cotidiano, aunque lo haya creado el mismo diseñador, no adquiere esa categoría.

Un ejemplo es Achille Castiglioni, autor de grandes diseños como la lámpara Arco, que muchos de vosotros conoceréis y de la que se han hecho muchas versiones, copias, plagios…. Su trabajo preferido, como el mismo decía, era un simple interruptor, del cual él se mostraba muy satisfecho por su gran rendimiento y por el “click” que producía al pulsarse. Pero se le recordará por su lámpara Arco y otros productos más lucidos y nunca se dirá de un interruptor que es un producto de diseño ni se irá a la tienda de suministros eléctricos pidiendo un interruptor de Achille.

Lámpara Arco de Achille Castiglione

 

1 Comment

Leave a Reply